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Álvaro Souto

Fusilero. Uniforme de faena. Batallones de Marina, 1717.

Fusilero. Uniforme de faena. Batallones de Marina, 1717.

Mi padre sirvió en la Carrera de Yndias y mi madre era hija de un escribano de la Marina, me gustaban la mar y la milicia, así que en cuanto cumplí los 15, senté plaza de voluntario. Mi madre lloró mucho cuando el alférez leyó mi nombre, frente al crucero de la parroquia, junto con el Concello en pleno, bajo la bandera, que colgaba del balcón principal, en Pontedeume.

Aquí estoy muy chulo, con el uniforme de cuartel, sin la casaca, con el chaleco y la birretina con la cifra de Nuestro Señor D. Felipe V, es decir, una P y una V entrelazadas. La P era por Phelipe, escrito así, en plan Francés.

Saber leer me fue muy útil, era necesario para sacarse los galones de cabo, de aquella. Mi uniforme era igual al del resto de los Batallanes de Marina, casaca azul con puños rojos, chaleco rojo, calzones azules, medias rojas y botas de gamuza para campaña. El “Barlovento” guarnecía el Caribe y hubo de combatir con indios, bucaneros, ingleses, franceses y holandeses más veces de las que se hubiera querido.

Estaba regulado en el «Reglamento del Batallón de la Armada de Barlovento”, de 1744 (Biblioteca Central de la Armada, Colección de Impresos de 1718 a 1739, Impreso 21, Libro 16524).

La botas no figuran en el reglamento, pero aparecen reflejadas en el equipo del soldado que retrató Don José Navarro de Viana y Buffalo, en su “Diccionario demostrativo con la configuración y anatomía de toda la arquitectura naval moderna” (1756).

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